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Protege tu piscina en invierno y evita la aparición de algas. Ahorra agua, productos químicos para piscinas y tiempo de limpieza con nuestros invernadores de alta calidad.
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Del mismo modo que debemos preparar la piscina para el verano, cuando se termina la temporada estival y llega la época de frío, hay que realizar unas pequeñas preparaciones. Y no, no debes caer en el clásico error de: “Basta con cubrir la piscina con una lona”.
Si quieres poder reutilizar el agua en la siguiente temporada, tendrás que preparar la piscina para el invierno y, para ello, hay que utilizar lo que se conoce como invernadores de piscina, unos químicos que sirven para mantener el agua en perfectas condiciones durante los meses de frío.
Preguntas Frecuentes
Aunque durante el invierno la piscina se utilice poco, o permanezca cubierta, el agua sigue estando expuesta a cambios de temperatura, suciedad, hojas, lluvia y otros factores que pueden alterar su estado.
Y es aquí donde entra el invernaje de la piscina, un proceso que ayuda a mantener el agua en condiciones óptimas hasta la siguiente temporada de baño, ahorrándote la faena de aplicar tratamientos más intensivos en primavera.
Para ello hay que utilizar productos de invernaje, que no solo facilitan el mantenimiento durante los meses de frío, sino que también protegen los diferentes elementos de la instalación y reduce el tiempo necesario para poner la piscina a punto cuando vuelva el buen tiempo.
Las principales ventajas de realizar el tratamiento de invernaje son:
- Mantener el agua en buen estado durante el invierno.
- Reducir la aparición de algas y microorganismos.
- Evitar incrustaciones de cal y otras impurezas.
- Disminuir el consumo de productos químicos en primavera.
- Ahorrar tiempo en la puesta en marcha de la piscina.
- Proteger el revestimiento y el sistema de filtración.
Para obtener los mejores resultados, es recomendable realizar el tratamiento cuando la temperatura del agua descienda por debajo de los 15 °C y seguir siempre las indicaciones del fabricante del producto.
Para realizar correctamente el invernaje de una piscina suele ser suficiente con utilizar un invernador para piscina junto con una preparación del agua. Dependiendo del estado de la piscina y del tipo de instalación, también puede ser recomendable utilizar otros productos complementarios.
Antes de aplicar el tratamiento conviene comprobar que el agua está limpia, ajustar el pH entre 7,2 y 7,6 y, si es necesario, realizar una cloración de choque. Una vez preparada la piscina, se añade el líquido invernador siguiendo la dosis indicada por el fabricante.
Los productos que se utilizan durante este proceso son:
- Invernador para piscinas.
- Regulador de pH.
- Cloro de choque (cuando sea necesario).
- Limpiador de filtros.
- Cubierta de invierno para proteger el agua de la suciedad.
Elegir un tratamiento adecuado ayudará a conservar mejor el agua durante todo el invierno y reducirá considerablemente el trabajo de mantenimiento cuando llegue la nueva temporada.
El mejor momento para aplicar el tratamiento de invierno es cuando la temperatura del agua se mantiene de forma estable por debajo de los 15 °C. A partir de ese momento disminuye la proliferación de algas y microorganismos, por lo que el producto puede actuar de forma más eficaz durante los meses de invierno.
Antes de añadir el invernador es recomendable retirar hojas y suciedad, limpiar el sistema de filtración y comprobar que el pH se encuentra dentro de los valores recomendados. Si el agua no está limpia, deberás aplicar una cloración de choque antes de aplicar el producto.
No conviene retrasar demasiado el tratamiento, ya que cuanto más se deteriora el agua, más difícil será mantenerla en buenas condiciones hasta la primavera.
Preparar correctamente la piscina para el invierno no es un proceso complicado, pero sí es importante seguir un orden para que el tratamiento de un resultado eficaz.
Los pasos recomendados son:
- Limpiar el fondo, las paredes y la superficie del agua.
- Vaciar y limpiar los cestos de los skimmers y el prefiltro de la bomba.
- Comprobar y ajustar el pH del agua.
- Realizar una cloración de choque si el agua lo necesita.
- Añadir el producto de invernaje siguiendo la dosis indicada.
- Mantener la filtración en funcionamiento durante varias horas para repartir el producto.
- Colocar una cubierta de invierno si la piscina dispone de ella.
Durante los meses siguientes basta con realizar revisiones periódicas para comprobar el estado del agua y retirar la suciedad que pueda acumularse sobre la cubierta.
No, en la mayoría de los casos no es necesario vaciar la piscina para realizar el tratamiento de invierno. De hecho, mantener el agua ayuda a proteger el revestimiento y evita problemas estructurales que pueden aparecer cuando el vaso permanece vacío durante largos periodos.
Lo importante es que el agua esté limpia antes de aplicar el tratamiento y que el sistema de filtración funcione correctamente. Si además se utiliza una cubierta de invierno, el mantenimiento será mucho más sencillo y el agua llegará en mejores condiciones a la siguiente temporada.
Solo en casos muy concretos, como una reforma o una reparación importante, puede ser recomendable vaciar completamente la piscina.
Ambos productos tienen la misma finalidad: mantener el agua protegida durante el invierno y reducir la aparición de algas, cal e incrustaciones. La principal diferencia está en la concentración del producto y en la cantidad necesaria para tratar el mismo volumen de agua.
Los invernadores concentrados permiten utilizar una dosis menor, ocupan menos espacio para su almacenamiento y suelen resultar más cómodos cuando se trata de piscinas de gran capacidad. Los productos convencionales, por su parte, ofrecen una aplicación muy sencilla y son una opción habitual para piscinas particulares de tamaño medio o pequeño.
La elección dependerá principalmente del volumen de agua de la piscina y de las recomendaciones del fabricante.
La cantidad de producto depende principalmente del volumen de agua de la piscina y de la concentración del invernador elegido. Por ese motivo es importante seguir siempre la dosis indicada en el envase.
Aplicar menos cantidad de la recomendada puede reducir la eficacia del tratamiento, mientras que un exceso de producto tampoco mejorará los resultados y supondrá un gasto innecesario.
Si no conoces los litros de tu piscina, puedes calcularlos fácilmente a partir de sus dimensiones antes de elegir el tratamiento más adecuado.
Si no realizas el tratamiento de invernaje, lo más habitual es que el agua llegue a la primavera con algas, suciedad acumulada o incrustaciones difíciles de eliminar.
Además, cuando llegue la primavera es posible que sea necesario vaciar parte del agua, realizar varios tratamientos químicos y dedicar más tiempo a la limpieza de la piscina antes de volver a utilizarla.
Realizar el invernaje supone una pequeña inversión que normalmente se traduce en un importante ahorro de tiempo, agua y productos de mantenimiento.
Un detalle muy importante que debes tener en cuenta: No todas las piscinas necesitan el mismo tratamiento. No es lo mismo hacer el invernaje de una piscina desmontable que de una piscina comunitaria o de obra.
Nuestro consejo es que tengas en cuenta los siguientes factores:
- El volumen de agua de la piscina.
- Si es una piscina enterrada o desmontable.
- La dureza del agua de la zona.
- La duración habitual del invierno.
- Si la piscina permanecerá cubierta o descubierta.
Elegir un producto adaptado a estas características ayudará a mantener el agua estable durante más tiempo y facilitará considerablemente la puesta en marcha de la piscina cuando comience la nueva temporada.
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