¿Cuál es la diferencia entre un calzado de seguridad y un calzado de protección?

En ciertos trabajos, sobre todo en los que utilizan maquinaria y herramientas con filo o que te obligan a pasar varias horas al sol, es muy importante vestir tus pies con el calzado adecuado.

Pero, ¿lo que necesitas es calzado de seguridad o unos zapatos de seguridad? Muchas veces se utilizan como sinónimos, pero confundirte a la hora de comprar uno u otro para tu puesto laboral puede suponer que un día vuelvas a casa con una fractura o que te proteja adecuadamente ante un corte accidental.

La normativa europea es muy clara al respecto, y para estar al tanto, habría que leerse un BOE o una norma ISO, cosa que puede ser muy pesado y, seguramente, no tengas tiempo. Por eso, vamos a desglosar de forma sencilla, pero rigurosa, qué separa a estos dos "primos hermanos" del calzado laboral. El secreto, como veremos, está en la fuerza del impacto que son capaces de aguantar antes de que tus dedos corran peligro.

¿Qué es el calzado de protección?

Para entender qué es el calzado de protección, tenemos que mirar su etiqueta. Técnicamente, es aquel que cumple con la normativa EN ISO 20346. Su característica principal es que incorpora una puntera de seguridad diseñada para proteger el pie frente a impactos y compresiones, pero con un nivel de resistencia "medio".

Si lo comparamos con un calzado de trabajo común, que no tiene puntera, el de protección es un paso adelante en seguridad. Si lo comparamos con el calzado de seguridad puro, es un escalón inferior. La puntera del calzado de protección está fabricada para resistir una energía de impacto de hasta 100 Julios.

 Para que te hagas una idea rápida sin fórmulas físicas: es como si un objeto de 10 kilos cayera sobre tu pie desde un metro de altura. Es una protección respetable, pensada para entornos donde el riesgo de accidentes graves por aplastamiento existe, pero no es constante ni crítico.

La diferencia entre calzado de seguridad y calzado de protección

Es normal que cuando tengas un modelo de cada tipo te puedan parecer similares y, de hecho, como los modelos son más deportivos con un diseño de bota, cuesta aún más diferenciarlos.

Sin embargo, es por sus propias características que no te costará darte cuenta de cuál de los dos necesitas:

¿Qué es un calzado de protección?

La resistencia al impacto

Esta es la diferencia más importante:

  • El calzado de seguridad, siguiendo la norma EN ISO 20345, debe aguantar un impacto de 200 Julios.

  • El calzado de protección, según la norma EN ISO 20346, se queda en los 100 Julios.

¿En qué se traduce esto? En que el de seguridad ofrece el doble de protección frente a la caída de objetos pesados. Si trabajas en un sitio donde un palé de 20 kilos puede caerte encima, esos 100 Julios de diferencia son los que evitan que la puntera se doble y te atrape los dedos.

Resistencia a la compresión

No todo es que algo te "caiga" encima; a veces algo te "pisa", por ejemplo, al pasarte una carretilla o un rodillo por encima. Para proteger tus pies, el calzado debe tener una alta resistencia a la compresión:

  • El calzado de seguridad está probado para resistir una carga de compresión de 15 kN que equivale a unos 1.500 kg.

  • El calzado de protección baja esa resistencia a los 10 kN que son unos 1.000 kg.

¿Piensas que no es mucha diferencia? Créenos, en algunos entornos, como en el industrial, esos 500 kg de margen son vitales.

La letra del código de seguridad

Aunque se suele marcar la lengua o el lateral con la letra, muchas veces cuesta verlo bien, así que te aconsejamos ver el código de seguridad, en el que se encuentra la letra que nos interesa:

- Si es una S, entonces, es un calzado de seguridad y verás que tiene un código que indica S1, S2, S3…

- ¿Lo que tiene el código es una P? Entonces, es un calzado de protección que, como con el anterior, tendrá la letra y un número: P1, P2, P3, etc.

Grosor y materiales de la puntera

Aunque hoy en día se usan materiales ligeros como el composite o la fibra de vidrio, para que un calzado de protección (100J) aguante lo mismo que uno de seguridad (200J), los materiales deben ser más densos o gruesos. Por lo tanto, el calzado de protección suele ser ligeramente más fino o estilizado en la zona de la puntera, ya que no necesita esa estructura tan masiva para cumplir con su norma específica.

Nivel de riesgo del entorno laboral

Esta diferencia no está en el zapato, sino en el lugar de trabajo. El calzado de seguridad está diseñado para entornos de riesgo alto, donde es probable que ocurran accidentes por caída de objetos pesados. El calzado de protección es para entornos de riesgo moderado. Si tu jefe o el técnico de prevención te pide uno u otro, no es por capricho, sino porque han evaluado cuánto peso hay sobre las estanterías de tu alrededor.

Percepción de ligereza y confort

Generalmente, al requerir menos "armadura" para cumplir su certificación de 100J, el calzado de protección suele ser un poco más flexible y ligero. Esto lo hace muy popular en puestos donde hay que caminar muchísimos kilómetros al día, pero donde los objetos que se manipulan no son extremadamente pesados.

¿Cuándo usar cada calzado?

No se trata de comprar el que más proteja "por si acaso", sino de elegir el adecuado para que la jornada no se haga eterna por el peso del zapato, pero sin jugarte el tipo.

Diferencia entre calzado de seguridad y de protección

¿Para qué trabajos se usa el calzado de protección?

El calzado de protección (el de 100 Julios) es el "punto medio" ideal. Es perfecto para esos trabajos donde existe un riesgo, pero no es el pan de cada día encontrarse entre grúas y vigas de hierro.

  • Logística ligera y paquetería: Si mueves cajas que no suelen pasar de los 5-8 kilos, este calzado te da la seguridad necesaria por si se te resbala un paquete, pero te permite moverte con agilidad por el almacén.

  • Comercio y grandes superficies: Para reponedores o personal de tienda que maneja carros de compra o transpaletas manuales con cargas ligeras.

  • Talleres de montaje electrónico o micro-mecánica: Donde se usan herramientas pequeñas pero que, al caer de punta, podrían lastimar un pie desprotegido.

  • Hostelería y servicios: En cocinas, por ejemplo, donde el riesgo es que se caiga una olla o un cuchillo pesado. Aquí suele ser suficiente con un calzado de protección que además sea antideslizante.

¿Para qué trabajos se usan zapatos de seguridad?

Aquí entramos en el terreno de los "pesos pesados". Si tu entorno de trabajo es agresivo, no hay debate: necesitas los 200 Julios de los zapatos de seguridad.

  • Construcción y obra civil: Es el hábitat natural de la norma S3. Escombros, vigas, herramientas pesadas y maquinaria moviéndose constantemente. Aquí los 100 Julios del calzado de protección se quedarían cortos en cuestión de segundos.

  • Industria del metal y automoción: Donde se manipulan piezas de motor, planchas de acero o herramientas neumáticas pesadas. El riesgo de aplastamiento es real y constante.

  • Minería y canteras: Entornos donde el terreno es inestable y hay riesgo de caída de rocas o materiales pesados desde alturas considerables.

  • Carga y descarga de mercancía pesada: Si trabajas con muelles de carga, carretillas elevadoras de gran tonelaje o palés de construcción, el zapato de seguridad es tu mejor amigo.
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