¿Cómo regular el pH de la piscina? ¡Guía paso a paso!

Pocas cosas superan esa sensación de verano: pillar la toalla, salir al jardín y lanzarse al agua sin pensarlo. Es el plan estrella para niños y adultos, pero antes de que salpique la primera gota, conviene hacerse una pregunta clave: ¿está el agua realmente lista para recibirte?

Cuidar una piscina no va solo de echar cloro para que no salgan algas. El secreto (y lo que tu piel agradecerá) está en el equilibrio del pH. Si no está en su sitio, ese chapuzón tan apetecible puede acabar en picores o irritaciones innecesarias.

Pero exactamente... ¿qué es el pH y por qué nos da tantos quebraderos de cabeza? ¿Qué niveles son los ideales para bañarse tranquilos? Y lo más importante: ¿cómo puedes regularlo si se te ha ido de las manos? En este artículo te lo contamos todo de forma clara para que este verano solo te preocupes de disfrutar.

¿Qué es el pH de una piscina?

Lo primero de todo es comprender exactamente qué es el pH del agua de la piscina y porqué es tan importante.

Primero de todo, ¿qué significan las siglas pH? Son la abreviación de potencial de hidrógeno, que sirve como medida de la concentración de iones de hidrógeno en una solución. Aplicando al agua de la piscina, nos sirve para saber si esta es ácida, neutra o alcalina.

¿Cuál es el pH ideal de una piscina?

La escala de medición va del 0 al 14:

- Un pH de 0 a 6 se considera ácido.

- Un pH de 7 es el punto neutro.

- Un pH de 8 a 14 se considera alcalino.

Debes entender que el agua de tu piscina es un elemento vivo que reacciona a todo lo que entra en contacto con ella, como el agua de la lluvia, el sudor generador por los bañistas, las cremas solares, el polen… Y, por supuesto, los productos químicos de piscina que usamos.

La unión de todos estos factores es lo que hace que el pH suba a o baje y el problema es que esta escala es logarítmica, es decir, que un pH de 6 es diez veces más ácido que uno de 7, y un pH de 5 es cien veces más ácido que uno de 7. Por eso, una pequeña variación en el número decimal puede suponer un cambio drástico en la química del agua.

La importancia del nivel de pH de la piscina

Entremos un poco en materia: ¿Por qué es importante mantener el nivel óptimo del pH? Fácil, porque es el pilar maestro de la piscina y si falla, todo lo demás va fallando en cadena.

¿Qué pasa si el pH de la piscina está alto?

Cuando el pH supera el valor de 7.6, el agua se vuelve demasiado alcalina. Esto es muy común en piscinas con cloración salina o en zonas donde el agua de red es muy dura.

En cuanto a las consecuencias:

- Cuando se supera este valor, por ejemplo, con un pH de 8.0, la eficiencia del cloro se reduce al 20-30%, por lo que estarías desperdiciando el restante. Al final el agua se pondrá verde, aunque uses mucho cloro, porque quedará bloqueado.

- El exceso de alcalinidad provoca que el calcio se precipite, dando a la piscina un aspecto lechoso o blanquecino que no se va por mucho que limpies el filtro.

- La cal empieza a pegarse a las paredes, al suelo y, lo que es peor, al interior de las tuberías y de la maquinaria. Esto puede obstruir los filtros y dañar las células de los cloradores salinos.

- Aunque el pH bajo es más irritante, el pH alto también puede provocar sequedad en la piel y que los ojos se sientan pesados o congestionados.

¿Qué pasa si el pH de la piscina está bajo?

Si el pH cae por debajo de 7.2, el agua se vuelve ácida, algo que es común tras un día de lluvia intenso, ya que el agua de lluvia suele ser ácida, o por abusar de ciertos tipos de cloro.

¿Qué sucede cuando el nivel de pH de la piscina es bajo?

- El síntoma más claro es que sentirás escozor inmediato al entrar en contacto con el agua y los ojos se te pondrán rojos.

- Cuando entres en el agua y te sumerjas los ojos se te irritarán, así como también notarás picores en la piel.

- El cabello también se verá afectado, ya que cuando se seque, lo notarás como “un poco duro” por culpa del nivel alto de pH de la piscina.

- Como el agua es más ácida, las partes metálicas de la piscina como la escalera de mano o las luces sumergidas se dañarán y oxidarán.

- Si tienes una piscina de gresite, el agua ácida disolverá el rejunte (el cemento blanco entre baldosas).

- Si es de liner o poliéster, el material se volverá quebradizo y perderá su color original.

- El cloro se consumirá rápidamente por culpa del desequilibrio del agua.

¿Cuál es el pH ideal de una piscina?

Ante esto no hay ninguna discusión, el pH debe situarte entre 7.2 y 7.6.

¿Por qué este rango tan estrecho? Hay dos motivos principales. El primero es nuestra propia biología: el pH de la lágrima humana es de aproximadamente 7.4. Si el agua de la piscina está en ese mismo valor, nuestros ojos no detectarán una agresión química y podremos abrirlos bajo el agua sin molestias.

El segundo motivo es la eficiencia química. En este intervalo, el cloro se encuentra en su estado más activo (como ácido hipocloroso, $HOCl$), permitiendo desinfectar el agua con la mínima cantidad de producto posible. Si te mantienes en 7.4, tienes el equilibrio perfecto entre confort y ahorro.

¿Cómo puedes subir el pH de la piscina?

¿Cómo se regula el pH de una piscina?

Mucho cuidado con esto, porque esta no es una labor que debas hacer una vez al año o cuando vayas a preparar la piscina para el verano. Es un proceso cíclico que consiste en medir, actuar, esperar y volver a medir, debiendo hacerse por lo menos una vez a la semana o diaria si se usa mucho.

¿Cómo se mide el pH de la piscina?

Antes de echar cualquier producto, hay que saber a qué nos enfrentamos y para ello puedes usar uno de estos métodos:.

Tiras de análisis de pH

La opción más económica, rápida y sencilla.

Consiste en sumergir una tira de papel reactivo en el agua durante un segundo y comparar el color resultante con la tabla que encontrarás en el bote. Aunque son perfectos para realizar un chequeo rápido, su punto negativo es que su precisión es limitada, ya que a veces cuesta distinguir entre 7.2 y 7.4 según la luz.

Otro punto negativo es que se degradan fácilmente con la humedad, así que cuando lo guardes, hazlo siempre en un lugar seco. 

Test de gotas

Este método para medir el pH de la piscina consiste en un pequeño kit con dos probetas. Llenas una con agua de la piscina y añades unas gotas de un reactivo (normalmente Rojo Fenol para el pH).

El agua cambia de color y comparas el tono con una escala de plástico. Es mucho más fiable que las tiras y los reactivos duran bastante si se guardan en un lugar fresco y oscuro.

Medidor de pH digital

Son dispositivos electrónicos con una sonda que introduces en el agua. En pocos segundos, una pantalla LCD te da el valor exacto con dos decimales (ej. 7.35).

Son comodísimos y precisos, pero requieren mantenimiento: hay que calibrarlos cada cierto tiempo con soluciones de referencia y guardar la sonda siempre húmeda para que no se estropee.

Controladores de pH en continuo

Básicamente consiste en instalar sensores en la tubería de la depuradora para que lean el pH constantemente.

Lo mejor de todo, es que suelen ir conectados a una bomba dosificadora que inyecta automáticamente el producto necesario para corregirlo. Si tienes cloración salina, esto no es un lujo, es casi una obligación, ya que la sal tiende a subir el pH de forma constante.

¿Cómo puedes bajar el ph de la piscina?

Como subir el pH de la piscina paso a paso

Si tu test indica que estás por debajo de 7.2, necesitas un producto llamado incrementador de pH (normalmente carbonato de sodio o bicarbonato).

  1. Limpia el filtro de la piscina: Antes de ajustar químicos, asegúrate de que el filtro esté limpio y no haya hojas en el fondo.

  2. Calcula la dosis: Lee las instrucciones del fabricante. Normalmente se necesitan unos 10 gramos de producto por cada metro cúbico para subir 0.2 décimas de pH.

  3. Disuelve el producto: Nunca eches el polvo directamente a la piscina, especialmente si es de liner. Disuélvelo primero en un cubo con agua.

  4. Reparte y filtra: Con la depuradora en marcha (modo filtración o recirculación), vierte la mezcla alrededor del perímetro de la piscina.

  5. Espera: Deja que el agua circule al menos 4 horas antes de volver a medir. No intentes subirlo todo de golpe si la caída es muy grande; es mejor hacerlo en dos fases.

Como bajar el pH de la piscina fácilmente

Este es el ajuste más habitual. Necesitarás un minorador de pH, que puede venir en formato líquido o granulado.

  1. Mide la alcalinidad: A veces el pH no baja porque la alcalinidad total está muy alta. Si es así, necesitarás más cantidad de minorador.

  2. Dosificación: Sigue la regla del fabricante. El ácido es muy potente, así que es mejor quedarse corto que pasarse.

  3. Seguridad, ante todo: Si usas minorador líquido, usa guantes y gafas. Importante: Siempre añade el ácido al agua, y nunca el agua al ácido (podría saltar y quemarte).

  4. Aplicación: Viértelo cerca de las boquillas de impulsión para que se distribuya rápido. Evita las zonas metálicas.

  5. Filtración: Mantén la bomba encendida un ciclo completo (6-8 horas) antes de hacer un nuevo test.

Recuerda que como regular el ph de la piscina es una tarea de constancia. Si consigues dominar este indicador, verás que el agua se mantiene cristalina con mucho menos esfuerzo y que los baños son mucho más placenteros para todos.

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