Cómo preparar la Piscina para el Invierno: El proceso de invernaje

El final del verano se acerca y eso solo significa una cosa: Guardar las toallas, plegar las tumbonas y, por supuesto, olvidarnos de darnos un chapuzón en la piscina e irla preparando para cerrarla hasta el año siguiente. Claro que, no todo termina con apagar la depuradora, poner la lona y olvidarte por completo de la piscina.

Actuar con esa dejadez es la receta perfecta para encontrarse en primavera con una charca de agua verde, maloliente, llena de algas incrustadas y, en el peor de los casos, con tuberías reventadas por las heladas. El mantenimiento de tu zona de baño durante los meses fríos no consiste en abandonarla, sino en ponerla a dormir de forma controlada. La correcta elección y el uso estratégico de los productos para el invernaje de una piscina marcan la frontera entre reabrir en primavera con un agua cristalina y lista para el baño en 24 horas, o tener que gastar una pequeña fortuna en vaciados, limpiezas con ácido y reparaciones mecánicas.

¿Tienes dudas sobre cómo hibernar tu piscina? Hemos preparado esta guía dónde no solo te explicamos los pasos a seguir, ¡también resolvemos las dudas más frecuentes!

¿Qué es el invernaje de una piscina?

Resumiéndolo mucho, es un protocolo que se lleva a cabo con el objetivo de poder conservar las propiedades físico-químicas del agua, evitando que crezcan algas, se cuelen insectos… Vamos, que la piscina esté lista para hacerle un pequeño tratamiento antes de la llegada del verano y ahorrar cientos de euros.

Piensa que al bajar las temperaturas, la proliferación de bacterias y algas se ralentiza drásticamente. El invernaje aprovecha esta circunstancia biológica para, mediante la adición de compuestos químicos de larga duración y el aislamiento físico del exterior, paralizar por completo cualquier brote verde, evitando que el vaso se convierta en un ecosistema pantanoso.

¿Por qué hay que hacer el invernaje de una piscina?

Igual piensas que no es necesario hacer la invernación de tu piscina, pero nada más lejos de la realidad. Cuando te expliquemos las razones, verás como querrás realizar este proceso sobre todo por el ahorro que supondrá para tu bolsillo.

Ahorro masivo de agua y dinero

Con un invernaje bien ejecutado, el agua de tu piscina puede conservarse en perfectas condiciones de baño durante 5 o 6 temporadas consecutivas. Evitar el vaciado anual de un vaso medio de 50.000 litros supone un ahorro monumental en tu factura de suministro de agua, por no mencionar la reducción de productos químicos que necesitarías para estabilizar desde cero miles de litros de agua nueva de red.

Protección estructural del vaso contra grietas y heladas

Durante los meses de invierno, la tierra que rodea el vaso sufre cambios bruscos de temperatura, se contrae con las heladas y se expande con las lluvias torrenciales, ejerciendo una altísima presión hidrostática hacia el interior.

Si la piscina estuviera vacía, esa fuerza lateral de la tierra podría empujar las paredes, provocando grietas estructurales, abombamientos en piscinas de fibra o el desprendimiento de las fichas de gresite. Mantener la masa de agua en su interior ejerce una fuerza de compensación hacia afuera que mantiene el vaso perfectamente equilibrado y protegido contra los movimientos del terreno.

Alargamiento de la vida útil de los equipos de depuración

El frío extremo y el hielo son enemigos mortales de los plásticos y metales del sistema de filtración. Un proceso de invernaje adecuado contempla el vaciado, purgado y secado de las partes más vulnerables del circuito.

Al eliminar el agua estancada en las cañerías, eliminas el riesgo de que el agua se congele, aumente de volumen y reviente las tuberías subterráneas o agriete la carcasa de tu bomba de filtración, averías cuya reparación suele requerir levantar el suelo del jardín.

Puesta a punto primaveral rápida y sin esfuerzo

¿Crees que es lo mismo preparar en verano una piscina llena de algas, bichos muertos flotando por el agua… que una que está limpia y un poco verdosa?

Ponte en situación: Es mayo, ya empieza a asomar el calor y tienes que vaciar la piscina, usar cepillos de cerdas duras para quitar todo el moho y las algas que se han formado en las paredes, limpiar los filtros hasta una decena de veces para que aspiren todo el fango y, por no decir, la cantidad de dinero que tendrás que invertir en grandes cantidades de cloro de choque.

Si invernas tu piscina correctamente, la apertura de primavera se reduce a: retirar el cobertor, pasar el limpiafondos para recoger un par de hojas que hayan podido filtrarse, encender la depuradora y empezar a nadar. Lo que antes tomaba una semana de trabajo duro, se convierte en una labor de un solo día.

Seguridad y estética para tu jardín

Una piscina abandonada y descubierta en invierno es una trampa de suciedad y un foco de atracción para plagas de insectos, mosquitos (que crían en aguas estancadas) y ranas.

 Además, visualmente arruina la estética de tu patio o jardín, proyectando una imagen de abandono y descuido. El protocolo de invernaje, culminado con un buen cobertor de seguridad, mantiene el área de baño limpia, elegante y, sobre todo, segura para evitar caídas accidentales de niños pequeños o mascotas de la casa.

¿Cómo preparar una piscina para el invierno?

¡Vamos a meternos ya por fin en materia! Verás que hibernar tu piscina es un proceso realmente sencillo y que te llevará solo un rato que, en comparación con lo que tendrías que hacer si no siguieras este proceso, ¡valdrá la pena!

Aprende a invernar tu piscina

¿Hay que vaciar la piscina en invierno?

No, bajo ningún concepto debes vaciar la piscina para pasar el invierno.

Como hemos adelantado en las ventajas, una piscina de obra, gresite, fibra de poliéster o liner está ingenierilmente diseñada para soportar cargas con el vaso lleno de agua. Vaciarla la expone directamente a la radiación solar y a las heladas invernales.

En piscinas de azulejos o gresite, los cambios térmicos bruscos dilatan y contraen el material hasta hacer saltar las juntas y los azulejos; en piscinas de fibra o lámina armada (liner), el sol y la sequedad resquebrajan la superficie, la decoloran y pueden llegar a desenganchar la lona de sus perfiles fijadores.

La regla de los 15º C

El error más frecuente que cometen los usuarios es iniciar el invernaje a principios de septiembre, coincidiendo con la vuelta al colegio o al trabajo, cuando el agua aún está a 20 °C o 25 °C. Esto es un grave error: los productos químicos de invernaje pierden eficacia y se degradan muy rápido si la temperatura del agua supera los 15 °C.

Debes armarte de paciencia, seguir usando la piscina con una filtración reducida y comprobar periódicamente la temperatura con un termómetro flotante. Cuando el agua se estabilice de forma continuada por debajo de los 15 °C (suele ocurrir entre octubre y noviembre dependiendo de tu zona geográfica), el metabolismo de las algas se detiene y es el momento exacto para actuar.

Limpieza exhaustiva del vaso

Antes de empezar a aplicar el tratamiento, tienes que hacer una limpieza a fondo de todo el vaso, ya que llevará un tiempo que no se utilice, para ello:

  • Limpieza de la superficie y fondo: Utiliza una red recogehojas para limpiar la lámina de agua. Después, pasa el limpiafondos (manual o robot automático) aspirando toda la arena, tierra e insectos depositados en el suelo.

  • Limpieza de paredes y línea de flotación: Cepilla a conciencia las paredes y la línea de flotación con un cepillo específico y un limpiador de bordes para eliminar la grasa corporal y los restos de cremas solares acumuladas durante el verano.

  • Limpieza de cestos y prefiltros: Vacía y lava perfectamente las cestas de los skimmers, el prefiltro de la bomba de impulsión y los cestos de las bocas de aspiración.

Cloración de choque y estabilización del agua

Con la piscina ya limpia, necesitamos realizar un "reset" químico para eliminar cualquier bacteria o alga microscópica que haya sobrevivido.

  • Añade un tratamiento de cloro de choque (aproximadamente entre 15 y 20 gramos por cada metro cúbico de agua, o según las instrucciones del fabricante de tu producto dicloro/cloro rápido).

  • Pon  en marcha la depuradora en modo filtración continua durante al menos 8 a 12 horas. Esto asegurará que el desinfectante viaje por todo el circuito, limpie las tuberías por dentro y se mezcle de forma totalmente homogénea con la masa de agua.

Equilibrio del pH y la alcalinidad

Al día siguiente de la cloración de choque, es imprescindible medir los parámetros de equilibrio del agua. Un pH desajustado anulará por completo el efecto de los productos invernadores.

  • Alcalinidad Total (TA): Debe situarse idealmente en el rango de 80 a 120 ppm (partes por millón). Si la alcalinidad está baja, el pH rebotará continuamente; si está alta, será imposible bajar el pH. Ajusta primero este valor con un incrementador o reductor de alcalinidad.

  • Nivel de pH: El pH debe quedar regulado entre 7,2 y 7,6. Si el agua es demasiado ácida (por debajo de 7,2), corroerá los metales del circuito y dañará el revestimiento de la piscina; si es demasiado alcalina (por encima de 7,6), el desinfectante y el invernador perderán su eficacia preventiva contra el biofilm y las incrustaciones calcáreas.

Lavado del filtro y vaciado de prefiltros

Después de haber aspirado la suciedad y recirculado el agua con cloro de choque, el filtro de depuración (ya sea de arena de sílice o de vidrio filtrante) habrá retenido toneladas de impurezas que no podemos dejar pudriéndose en su interior en invierno.

  • Realiza un lavado a contracorriente (posición "Lavado" en la válvula selectora) durante un par de minutos hasta que veas por el visor transparente que el agua sale limpia.

  • A continuación, realiza un enjuague (posición "Enjuague") durante 30 segundos para asentar el lecho filtrante.

  • Si tu filtro tiene ya varios años, es recomendable verter un desincrustante sólido de filtros en el prefiltro de la bomba para eliminar la cal y la grasa apelmazada en la arena.

Aplicación del líquido o flotador invernador

Con el agua perfectamente equilibrada y el filtro limpio, llega el paso fundamental: verter el químico de invierno.

Para piscinas liner, lámina armada o fibra de poliéster

Debes comprar exclusivamente un invernador sin metales (libres de cobre). Los invernadores tradicionales contienen sulfato de cobre, un potente antialgas que, en superficies de plástico, lámina armada o poliéster, reacciona químicamente provocando manchas moradas, amarillas o marrones irreversibles.

Se aplica el invernador líquido vertiéndolo por todo el perímetro (la dosis media suele ser de 5 litros por cada 60 o 100 m³, según la concentración de cada marca).

Para piscinas de gresite, azulejos o de obra

Puedes usar invernadores tradicionales con o sin metales. Además del formato líquido, en estas piscinas son muy cómodos los invernadores flotantes.

Son recipientes de plástico que flotan en el agua y liberan muy lentamente una combinación de algicida, floculante y desinfectante. Cada boya suele cubrir unos 50 m³ de agua y tiene una duración de unas 6 a 8 semanas.

Una vez echado el producto, deja el sistema de filtración en marcha durante 4 a 6 horas para que el desinfectante invernal se reparta equitativamente por todas las profundidades y rincones de la piscina.

Protección contra el hielo y bajada del nivel

¿Vives en una región en la que los inviernos son duros, las heladas nocturnas son frecuentes o las temperaturas bajas congelan el agua?

En ese caso:

  • Baja el nivel del agua: Pon la válvula selectora en posición "Vaciado" y extrae agua hasta que el nivel quede unos 5 a 10 centímetros por debajo de la boca de los skimmers y de las boquillas de impulsión superiores. El objetivo es que las cajas de plástico de los skimmers y los tubos horizontales superiores se queden en seco para que no se congelen y revienten con la expansión del hielo.

  • Purgado del circuito: Abre las válvulas del local técnico para vaciar de agua las cañerías superiores, el cuerpo de la bomba de agua y, si es posible, vacía por el tapón inferior el agua del filtro de arena para que pase el invierno en seco.

  • Amortiguadores de hielo: Cuando el agua de la piscina se congela, la costra de hielo superior presiona con una fuerza brutal en horizontal contra los muros de la piscina, pudiendo grietar azulejos y hormigón. Para evitarlo, coloca en la superficie flotadores de hibernación unidos en línea, cruzando la piscina en diagonal de extremo a extremo.

Coloca la lona de la piscina

El toque final para sellar el invernaje es instalar un cobertor o lona de invierno, a ser posible de PVC y opaco.

¿Por qué es tan importante que sea opaco? Porque de ese modo no dejará entrar la luz solar y evitará que los microorganismos que hay en el agua hagan la fotosíntesis.

No te olvides de tensar bien las eslingas y las gomas de fijación a las cornamusas o tornillos del suelo. Un cobertor flojo creará bolsas de agua con las lluvias que acumularán peso y acabarán rompiendo la lona o hundiendo la cubierta en tu piscina.

¿Aún te quedan dudas? ¡Te las resolvemos!

Si es la primera vez que vas a hacer el invernaje de una piscina, es normal que te surjan varias dudas. Pero no te preocupes, ¡qué las resolvemos todas en este apartado!

Todo lo que debes saber sobre el invernaje de una piscina

¿Hay que poner cloro durante el invierno?

No debes usar tabletas de cloro tradicional durante el invierno, ni en los skimmers ni en los dosificadores flotantes convencionales, especialmente en piscinas de liner o poliéster. Cuando la depuradora está parada o funciona pocos minutos al día, la pastilla de cloro se disuelve muy lentamente en el mismo sitio, generando un depósito de ácido hipocloroso tremendamente concentrado.

 Ese químico estancado quemará el plástico del skimmer, se comerá las juntas de goma y, si la pastilla cae al fondo, decolorará y comerá el color del liner o del poliéster de forma irremediable, dejando manchas blancas horribles.

Durante la temporada fría, la protección química corre a cargo exclusiva del producto invernador, que ya lleva algicidas de larga duración y desinfectantes suaves, o, en su defecto, de los flotadores de invierno específicos de disolución súper lenta (Sleepy) que no contienen oxidantes agresivos.

¿Cuánto tiempo debe funcionar la depuradora en invierno?

Esto depende de si estás haciendo un invernaje "activo" (sin tapar del todo y en climas suaves) o un invernaje "pasivo" (piscina tapada con lona y nivel por debajo de skimmers).

Pongamos dos casos:

Piscina llena en clima templado

En este caso lo ideal es programar el temporizador del cuadro eléctrico para que la depuradora funcione un mínimo de 15 a 30 minutos al día, o bien 2 horas semanales divididas en días alternos.

Este leve movimiento evita que el motor se agarrote por inactividad, renueva el agua del circuito y previene que la humedad corroa los componentes internos de la bomba.

Piscina llena en clima frío

Si vives en un clima muy frío, has vaciado por debajo de los skimmers y purgado las tuberías para que no revienten con el hielo, la depuradora debe permanecer completamente apagada y desconectada del cuadro eléctrico durante todos los meses de invierno.

¿Qué hago si llueve mucho y el nivel del agua sube por encima del skimmer?

Lo primero de todo, no tienes que agobiarte, porque es algo muy habitual, sobre todo en invierno y primavera.

Si llueve torrencialmente, el agua se filtrará por el cobertor o llenará la piscina hasta rebasar la boca de los skimmers, devolviendo el agua a las cañerías que habías purgado y reactivando el riesgo de congelación.

¿El agua ha subido en exceso? En ese caso, solo tienes que abrir la válvula para vaciar la piscina un poco poniéndola en posición de vaciado o desagüe, luego abrir la llave del sumidero del fondo (cerrando los skimmers y el limpia fondos) y encender la bomba de filtración en modo manual.

En pocos minutos habrás tirado por el alcantarillado el agua de lluvia sobrante, devolviendo el nivel de seguridad a esos 5 cm por debajo de la boca del skimmer.

¿Un solo bote de invernador dura todo el invierno?

no. La duración media de una dosis de químico invernador líquido o de un flotador dosificador en el agua oscila entre 8 y 10 semanas, es decir, aproximadamente dos meses y medio.

Como el invierno en España se prolonga desde octubre hasta abril o mayo, una única aplicación en otoño se agotará a mitad de temporada, dejando el agua desprotegida ante los primeros rayos de sol cálidos de febrero y marzo. El protocolo correcto exige repetir la dosis exacta a mitad de la temporada de invierno, habitualmente entre el mes de enero y febrero.

Para hacerlo, simplemente debes apartar una esquina de la lona de invierno, verter de nuevo la proporción de invernador líquido por el perímetro (o colocar un nuevo flotador sustituyendo al que ya estará vacío) y, si tu circuito está operativo, poner la depuradora en marcha un par de horas para que el desinfectante de refuerzo se mezcle. Con esta sencilla segunda aplicación, te aseguras un agua 100% blindada hasta la primavera.

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