Tipos de sopladores de hojas: Guía básica

Tener una parcela con un jardín es como un sueño, pero tiene un gran problema: Con el paso del tiempo se va llenando de residuos vegetales como hojas caídas por el viento o por el cambio de estación, la basura que arrastra el viento, ramas que se caen de los árboles…. Todo esto va haciendo que tu propiedad se vea cada vez más más “fea”.

Es cierto que antiguamente la única forma de retirar toda esta suciedad era perder toda una mañana con un rastrillo y una escoba de jardín, con un esfuerzo físico que no era para nada agradable, sobre todo en los meses de calor.

Sin embargo, la tecnología ha evoluciona mucho, y actualmente hay herramientas que te pueden aliviar la carga, como por ejemplo los sopladores de hojas de Stihl, tu mayor aliado apilar toda esa suciedad y que luego sea mucho más fácil guardarla en bolsas para tirarlas.

Pero, ¿no sabes que tipos de sopladores de hojas existen y cuál se adaptará mejor a tus necesidades? ¡Permítenos explicarte los puntos fuertes y contras de cada uno para elegir el más adecuado!

¿Qué es un soplador de hojas?

Primero de todo debes tener bien claro qué es un soplador de hojas.

Seguro que habrás visto muchas veces esta herramienta cuando trabajan algún jardín en un espacio público: Es una máquina motorizada que desplaza los ligeros residuos, como hojas o pequeñas ramas, mediante la expulsión de aire a alta velocidad por una boquilla.

En realidad, es un aparato bastante sencillo, pues su motor todo lo que hace es girar un ventilador interno a altas revoluciones. Esto ha hecho que mucha gente decida hacer un soplador de hojas casero, pero nosotros no lo recomendamos, ya que no tendrá la misma fuerza que una herramienta oficial de jardinería y tampoco será tan seguro.

¿Para qué sirven los sopladores de hojas?

Es cierto que por su nombre puedes pensar que su única función sirve para soplar hojas, pero lo cierto es que es una herramienta multifuncional:

¿Para qué sirve un soplador de hojas?

Limpiar superficies duras y pavimentos

El uso más habitual, y el que más estamos acostumbrados a ver cuando paseamos por la calle y la están limpiando es que se usa para limpiar las calles, las entradas de garajes, patios, parques…

Gracias a su fuerza, no solo puede hacer volar las hojas, también otros pequeños restos como bolsas, plásticos pequeños, ramas, cartones… Vamos, que es una herramienta de limpieza que simplifica mucho el trabajo frente a la escoba.

Agrupación de restos de césped y podas ligeras

Tras pasar el cortacésped o recortar los setos perimetrales, el suelo suele quedar cubierto de briznas verdes y pequeñas ramas.

Recoger esto con un rastrillo es complicado porque el material húmedo se adhiere fuertemente al suelo. El soplador de hojas levanta y arrastra estos residuos con facilidad, permitiendo agruparlos en un punto central para su posterior compostaje o retirada.

Limpieza de canalones y tejados

En las viviendas que cuentan con canalones y tejados una de las peores tareas es limpiarlos, ya que se acumulan una gran cantidad de residuos, sobre todo en los canalones, por ser arrastrados por la lluvia.

Muchos sopladores de hojas tienen accesorios que se adaptan a estas zonas de la vivienda, como tubos de extensión, pudiendo limpiar fácilmente las hojas que se acumulan en los tejados y canaletas de forma rápida y segura desde el suelo o una escalera.

Secado de maquinaria y vehículos

¿El coche tarda mucho en secarse tras limpiarlo? ¿La moto? ¿El césped?

Pues mucha gente utiliza el soplador de hojas como si fuera un secador, ya que el flujo de aire que dispara por la boquilla sirve para expulsar el agua de cualquier superficie, especialmente las de difícil acceso como retrovisores o juntas de goma, en las que el agua se podría estancar y generar óxido.

Retirada de nieve ligera

¿Un soplador de hojas sirve para retirar la nieve? Si, siempre y cuando esta sea muy ligera, es decir, que es en polvo. Gracias a su potencia, se puede retirar de las aceras y la superficie de los coches.

¿Qué tipos de sopladores de hojas existen?

Si estás pensando en comprar un soplador de hojas, antes de lanzarte a darle a “Añadir al carrito” te aconsejamos que te informes con este apartado sobre los tipos que existen y cuáles son sus puntos fuertes y débiles.

¿Qué es un soplador de hojas?

Sopladores de hojas eléctricos

Es el modelo más común para trabajar en el ámbito doméstico. Como indica su propio nombre, necesitan estar conectados a la red eléctrica para funcionar.

Ventajas:

- Como no tiene depósitos de combustible ni bacterias, son las máquinas más ligeras del mercado, reduciendo drásticamente la fatiga en brazos y espalda.

- Puedes trabajar durante horas sin interrupción, pues la máquina siempre tendrá corriente.

- No requieren cambios de aceite, bujías, filtros ni limpieza de carburadores.

- Basta con pulsar un gatillo para que la herramienta funcione a su máxima potencia, sin tirones de cuerda ni tiempos de cebado.

- Suelen ser las opciones más baratas del mercado debido a que su tecnología interna es más sencilla.

- Aunque emiten el ruido lógico de la turbina de aire, carecen de las explosiones acústicas de un motor de combustión.

Desventajas:

- Estás limitado por la longitud del cable de extensión (rara vez se aconseja usar más de 30 metros por caídas de tensión).

- Manejar el tubo mientras arrastras un cable largo por un jardín con árboles, macetas o piscinas puede resultar incómodo y requiere atención constante.

Sopladores de hojas a gasolina

De los más comunes en el sector profesional, sobre todo en el forestal o cuando hay que trabajar grandes superficies. Estos funcionan con motores térmicos de dos tiempos que utilizan una mezcla de gasolina y aceite, aunque también hay de 4 tiempos para los que necesitan mucha potencia.

Ventajas:

- Su capacidad de soplado (medida en kilómetros por hora y volumen de aire por minuto) es muy superior a los modelos eléctricos, permitiendo mover hojas mojadas, piñas o ramas pesadas.

- No dependes de enchufes ni cables. Puedes llevar la máquina a cualquier parte, ya sea una finca rústica, un bosque o un terreno alejado de la civilización.

- Permiten limpiar hectáreas de terreno de una sola pasada gracias a su alta productividad.

- Están construidos con materiales robustos preparados para soportar jornadas de trabajo intensas bajo condiciones climáticas adversas.

- Cuando el combustible se agota, basta con rellenar el depósito para seguir trabajando de inmediato, sin esperar horas a una carga eléctrica.

- Debido a su potencia, existen modelos de mochila (tipo mochila) que distribuyen el peso del motor en la espalda de manera ergonómica para trabajos prolongados.

Desventajas:

- Son herramientas muy ruidosas que obligan al uso continuo de protectores auditivos y que pueden generar molestias a los vecinos.

- Requieren limpieza de filtros de aire, sustitución de bujías, estabilizadores de combustible para el invierno y la correcta preparación de la mezcla de aceite y gasolina.

Sopladores de hojas a batería

El tipo que más ha evolucionado a lo largo de los años, que permite trabajar de forma autónoma sin necesidad de usar ningún cable ni tener que estarte preocupando por el precio de la gasolina.

Ventajas:

- Disfrutas de la misma independencia de movimiento que un modelo a gasolina, pudiendo acceder a cualquier rincón del jardín sin restricciones.

- Al ser totalmente eléctricos, no emiten gases de combustión, lo que los hace respetuosos con el medio ambiente y aptos para su uso en zonas residenciales protegidas.

- Son los sopladores más silenciosos del mercado, idóneos para trabajar a primeras horas de la mañana sin alterar la paz del vecindario.

- Olvídate de tirones de cuerda, preparaciones de mezclas químicas o cables enredados; introduces la batería cargada y la máquina está lista.

- Aunque son más pesados que los de cable debido al bloque de la batería, son sustancialmente más ligeros que un motor térmico de combustión.

- La mayoría de las marcas permiten utilizar la misma batería del soplador para otras herramientas de la misma gama, como cortasetos o cortacéspedes.

Desventajas:

- El tiempo de uso suele oscilar entre los 15 y los 45 minutos según la potencia seleccionada, lo que obliga a tener baterías de repuesto para terrenos medianos.

- En algunos modelos económicos, la fuerza del soplado disminuye a medida que la batería se acerca al final de su carga.

¿Cómo se utiliza un soplador de hojas?

¿Tienes ya claro los tipos y la diferencia hay entre ellos? Bien, pues si eres un novato vamos a terminar con una pequeña guía sobre como utilizar correctamente un soplador de hojas.

Puede que parezca fácil, pero te aconsejamos seguir estos pasos para hacerlo correctamente y reducir el tiempo de trabajo.

Los diferentes tipos de sopladores de hojas

¿Necesitas utilizar algún EPI?

Aunque te parezca que es una herramienta inofensiva, sí que estás obligado a utilizar EPIs por tu seguridad, como las gafas de seguridad porque pueden rebotar piedras o polvo hacía tus ojos y protección auditiva, sobre todo si vas a usar el soplador de hojas de gasolina.

También es aconsejable usar calzado cerrado y mascarilla si el terreno está muy seco y se va a levantar mucho polvo en suspensión.

Analiza la dirección del viento antes de ponerte a trabajar

¿De qué te va a servir ponerte a soplar la suciedad si lo haces a contracorriente?

Antes de encender la máquina, observa hacía dónde sopla el viento para trabajar siempre a su favor, lo que te permitirá ahorrar tiempo y esfuerzos al arrastrar las hojas hacia la zona de acumulación que hayas planificado. Intentar soplar en contra del viento solo hará que los residuos vuelvan hacia ti.

Planifica la zona de recogida

Determina un punto estratégico para crear la gran pila de hojas (preferiblemente una zona resguardada del viento, un rincón de un muro o sobre una lona grande que facilite su posterior transporte al contenedor de basura o compost).

La forma correcta de usar el soplador de hojas

Sujeta la máquina con firmeza pero con el brazo relajado.

Mantén el tubo del soplador apuntando hacia el suelo en un ángulo agudo (aproximadamente 45 grados) y realiza movimientos suaves de lado a lado, como si estuvieras barriendo con una escoba invisible.

Camina hacia adelante despacio, guiando el montón de hojas de forma progresiva.

Controla la potencia del gatillo

No hay porque utilizar el acelerador todo el tiempo, eso no hará que termines antes.

Utiliza ráfagas cortas y controla la velocidad del aire: usa potencia baja cuando trabajes cerca de macetas, parterres delicados o zonas con gravilla (para no esparcir las piedras) y reserva la potencia máxima para zonas abiertas de césped o para levantar cúmulos de hojas húmedas acumuladas.

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